bienvenidas
ventajas para esquelas
laboratorio de la azotea
Cap’tulo tres

Cap’tulo 2: azotea de la arpillera del metro 2x3

"Techo-en-uno-bolso"

Quite su azotea nueva del bolso y revŽlela.

SuspŽndalo de ‡rboles pr—ximos, como una hamaca. (una acci—n org‡nica para la raza humana)

Cuerdas se coloca despuŽs. Los trozos de un cent’metro de la cuerda del algod—n son interior pues los botones para guardar la cuerda de tirar a travŽs de la armadura de la tela. (demostrado arriba, horizontal a la tijera).

Incluso mucha lluvia no es ningœn problema. S’; el molde etc es verdadero, aunque la corrosi—n del refuerzo de acero es igualmente dif’cil.

Ma–ana, todas las arrugas han desaparecido. La lluvia es agradable. La lluvia vendr‡. Este mŽtodo de construcci—n de la azotea aparece econ—micamente de gran alcance bastante iluminar una trayectoria agradable donde las corporaciones inmortales encontrar‡n inevitable la competici—n igual de corpœsculos mortales.

Note la primera azotea en el fondo. La forma es constante con esta tŽcnica.

La l’nea de tiza del carpintero, el martillo, los clavos y el pozo del servicio de la tijera con todo pueden ser mejorados.

Los paneles del extremo est‡n instalados apenas como estaban en la primera azotea de la prueba. La idea es descubrir los l’mites de la arpillera y de la cuerda del algod—n de 60 mil’metros. La cuerda se espacia en 50 cent’metros, m‡s bien que 100 cent’metros como estaba en la azotea nœmero uno.

Aplique la primera capa del cemento y del acr’lico. Los bloques de madera limitan simplemente el movimiento e indican una posici—n del nivel. Arcos desarrollados esta azotea alrededor del per’metro. M‡s bloques y abrazaderas de la ayuda son necesarios si una desea lineas horizontales perfectas debajo de los bordes externos.

La primera capa, adentro y hacia fuera, es densamente bastante cubrir totalmente la armadura de la tela.

Adentro. Las tiras de la tela empapadas en acr’lico y el cemento se ponen f‡cilmente sobre la cuerda del algod—n, que fue cubierta previamente por la primera capa. Las ayudas se utilizan aqu’ solamente porque el exterior de las cuerdas se pudo haber quitado demasiado pronto. Uno puede ver un poco blanco de los trozos de la cuerda del algod—n en los dos hoyuelos m‡s cercanos.

Una capa del pa–o de la arpillera prob— escaso para esta prueba m‡s grande. Las capas adicionales fueron aplicadas como m’nimo en patrones para agregar fuerza cuando sea necesario. El centro de cada panel de 50 cent’metros segu’a siendo una sola capa.

El enarenar y el formar con el archivo de un carpintero ‡spero son interesantes, art’stico (y estructural, si uno no espera muchos d’as).

El polvo no causa ningœn malestar sino no es sano a la respiraci—n. Los filtros de aire y las m‡scaras del polvo son necesarios. Similar a un ‡rea de trabajo del carpintero. Dise–e todos los mŽtodos para reducir al m’nimo fibras micro. Limpie las ‡reas de trabajo como si en una casa y no haya problema. Los procedimientos de limpieza son una parte continua del trabajo.

La prueba de la azotea fij— para la exposici—n del invierno. Los contornos de la cuerda del algod—n son claramente visibles (los vigas peque–os espaciados en 50 cent’metros).

La azotea nœmero dos tiene tono del conga igual a la azotea nœmero uno. La igualdad del tono indica que las capas adicionales en la azotea de 2 x 3 metros se comparan a la sola capa en la azotea de 1 x 2 metros.

Cap’tulo tres